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domingo, 25 de octubre de 2020

ELIA EUDOXIA, ESPOSA DEL EMPERADOR ARCADIO

Elia Eudoxia (en latín, Aelia Eudoxia; fallecida el 6 de octubre de 404) fue una emperatriz romana consorte, esposa del emperador romano de Oriente Arcadio.

 
Era la hija de Flavio Bauto, un franco romanizado que sirvió como magister militum en el ejército romano de Occidente durante los años 380. La identidad de su padre la menciona Filostorgio.​ La crónica fragmentaria de Juan de Antioquía, un monje del siglo VII ​ considera a Bauto también como el padre de Arbogasto. Este parentesco no es aceptado por los historiadores modernos.​ La Historia del Imperio romano tardío (1923) de John B. Bury​ y el estudio histórico Theodosian Empresses. (1982) de Kenneth Holum consideran que la madre de Eudoxia era romana y por lo tanto ella podría ser considerada "semibárbara"; sin embargo, las fuentes primarias no mencionan su linaje materno.​

 
Su padre aparece mencionado por última vez como cónsul romano con Arcadio en el año 385. Para el 388 ya estaba muerto.​ Según Zósimo, Eudoxia comenzó su vida en Constantinopla como miembro de la casa de Promoto, magister militum del Imperio romano de Oriente. Se cree que para entonces ya era huérfana.​ Su entrada en la casa de Promoto puede indicar amistad de los dos magistri​ o una alianza política.​


Promoto murió en el año 391. Según Zósimo, le sobrevivió su esposa Marsa y dos hijos que fueron criados junto con los hijos y emperadores conjuntos de Teodosio I. Tales hijos eran Arcadio y su hermano menor, Honorio. Zósimo afirma que Eudoxia vivió junto con uno de los hijos supervivientes en Constantinopla. Por lo tanto se asume que ya conocía a Arcadio durante sus años como colega menor de su padre. Zósimo cuenta que Eudoxia fue educada por Pansofio. Su anterior tutor fue promovido al rango de obispo de Nicomedia en el año 402. Wendy Mayer considera que Eudoxia había sido preparada como un vehículo de las ambiciones de su familia de acogida.​

 
El 17 de enero de 395, Teodosio I falleció en Milán. Arcadio le sucedió en Oriente y Honorio en Occidente. Arcadio fue efectivamente colocado bajo el control de Rufino, prefecto pretoriano de Oriente. Supuestamente Rufino pretendía casar a su hija con Arcadio y establecer su propio parentesco con la dinastía teodosiana.​ Bury considera que «una vez que fuera suegro del emperador, él [Rufino] esperaría convertirse en emperador por sí mismo».


Sin embargo Rufino se vio distraído por un conflicto con Estilicón, magister militum de Occidente. La boda de Eudoxia y Arcadio fue organizada por Eutropio, uno de los oficiales eunucos del Gran Palacio de Constantinopla. El matrimonio tuvo lugar el 27 de abril de 395, sin el conocimiento o consentimiento de Rufino. Para Eutropio era un intento de incrementar su propia influencia sobre el emperador y confiaba en asegurar la lealtad de la nueva emperatriz hacia él. Rufino había sido un enemigo de Promoto y la casa superviviente del magister militum, incluida Eudoxia, podría estar ansiosa de socavar su influencia.​ El propio Arcadio pudo verse motivado a afirmar su propia voluntad sobre la de su regente.​ Zósimo cuenta que Arcadio también estaba influido por la extraordinaria belleza de la novia pero esto se considera dudoso por eruditos posteriores.​ Arcadio tenía aproximadamente dieciocho años de edad y Eudoxia puede calcularse que tenía más o menos la misma edad.


 
En la década entre el matrimonio y su muerte, Eudoxia dio a luz a cinco hijos supervivientes. Una fuente contemporánea conocida como Pseudo-Martirio también habla de dos hijos que nacieron muertos. Se cree que el escritor era Cosme, quien defendía a Juan Crisóstomo, y atribuyó ambos acontecimientos al castigo por los dos exilios de Juan. Zósimo señala que se rumoreó ampliamente que su hijo Teodosio era el hijo que tuvo con un cortesano. Se cree que el relato de su vida hecho por Zósimo es, en general, hostil a Eudoxia, y su exactitud es dudosa.​


Se considera que ella y Gainas, el nuevo magister militum, intervinieron en la privación de todos los cargos y posterior ejecución de Eutropio en el año 399. Sin embargo, la extensión y la naturaleza de su implicación son controvertidas. No obstante, parece que incrementó su influencia personal tras su destitución. El 9 de enero del año 400, Eudoxia recibió oficialmente el título de Augusta. También pudo a partir de entonces llevar el paludamento púrpura, representando el rango imperial y fue representada en las monedas romanas. También circularon imágenes oficiales de ella en un estilo similar al de un Augusto masculino. Su cuñado Honorio más tarde se quejaría a Arcadio de que estas monedas llegaban a su propia corte.


La extensión de su influencia en asuntos cortesanos y de Estado ha sido objeto de debate entre los historiadores. Filostorgio considera que ella era más inteligente que su marido, pero dice que sufría de una “arrogancia bárbara”. Zósimo considera que era terca pero al final la manipulaban los eunucos de la corte y las mujeres que la rodeaban. Unas fuentes consideran que se sobreestima su influencia en las fuentes primarias​ mientras que según otras, ella dominó el gobierno entre el 400 y su muerte en el 404.​


En 403, Simplicio, prefecto de Constantinopla, erigió una estatua dedicada a ella sobre una columna de pórfido y una base de mármol. Arcadio rebautizó la ciudad de Selimbria (Silivri) Eudoxiópolis por ella, aunque este nombre no sobrevivió.​

 
Su papel en los asuntos eclesiásticos de la época está bastante bien documentada. Se convirtió en defensora de la facción cristiana que defendía el símbolo niceno y según Sócrates de Constantinopla financió las procesiones anti-arrianas de Constantinopla. También presidió las celebraciones públicas a la llegada de nuevas reliquias de mártires cristianos a la ciudad y se unía a vigilias nocturnas sobre los restos. Frecuentemente se habla de ella como actuando sola en temas religiosos y aparecer sola en público. Arcadio permanecía notablemente ausente de acontecimientos públicos.​


Una interpretación es que Eudoxia había adoptado el papel de patrona de la Iglesia que antes perteneció a los Augustos, de Constantino I en adelante.​ Su papel la llevaría al conflicto con Juan Crisóstomo, el patriarca de Constantinopla. Su oposición inicial pudieron ser sus protestas sobre la caída del poder y la ejecución de Eutropio.


Durante su época como arzobispo, Juan firmemente rechazó celebrar lujosos encuentros sociales, lo que le hizo popular entre la gente del pueblo, pero impopular entre los ciudadanos ricos y el clero. Sus reformas del clero también eran impopulares con estos grupos. Dijo a los predicadores visitantes que regresaran a las iglesias en las que se suponía que estaban sirviendo, sin ningún pago por los gastos.​


Alrededor de la misma época, Teófilo, el patriarca de Alejandría, quería traer a Constantinopla bajo su dominio y se opuso al nombramiento de Juan para Constantinopla. Siendo un oponente a las enseñanzas de Orígenes, acusó a Juan de ser demasiado parcial por las enseñanzas de ese teólogo. Teófilo había disciplinado a cuatro monjes egipcios (conocidos como "los hermanos altos") por su apoyo a Orígenes. Huyeron y Juan los recibió. Juan hizo otro enemigo en Elia Eudoxia, la esposa del emperador de Oriente Arcadio, quien asumió (quizá con razón) que sus denuncias de la extravagancia en el vestido femenino estaban dirigidas a ella misma.​


Dependiendo del punto de vista que se defienda, Juan o bien carecía de tacto, o bien de temor, cuando denunciaba ofensas en altos cargos. Se aliaron en contra suya Eudoxia, Teófilo y otros de sus enemigos. Celebraron un sínodo en 403 (el Sínodo del roble) para acusar a Juan, en el que su conexión con Orígenes se usó en su contra, dando como resultado su deposición y exilio. Arcadio lo llamó de vuelta de forma casi inmediata, pues el pueblo se volvió "tumultoso" por su marcha. Hubo también un terremoto la noche de su arresto, lo que Eudoxia tomó como un signo de la ira de Dios, lo que la impulsó a pedir a Arcadio la reinstauración de Juan.


Poco duró la paz. Una estatua de plata de Eudoxia se erigió cerca de su catedral. Juan Crisóstomo denunció las ceremonias de dedicación. Habló contra ella en términos duros: "De nuevo Herodías delira; de nuevo se preocupa; danza otra vez; y de nuevo desea recibir la cabeza de Juan en una bandeja," una alusión a los acontecimientos que rodearon la muerte de Juan el Bautista.


Otra vez desterraron a Juan, esta vez al Cáucaso en Armenia.​ Eudoxia no sobreviviría mucho tiempo más. Su séptimo y último embarazo acabó en aborto o, según Pseudo-Martirio, en un segundo nacimiento de niño muerto. Sufrió hemorragias y murió de una infección poco después. El Pseudo-Martirio celebra su muerte y la considera una segunda Jezabel.​


 
Eudoxia y Arcadio tuvieron, que se sepa, cinco hijos. La principal fuente sobre sus nacimientos y muertes es la crónica de Amiano Marcelino:

Flacila (nacida el 17 de junio de 397). Su nacimiento fue documentado por Amiano. Murió antes que su padre. Es la única de sus hijos que no está mencionada como viva en su muerte el año 408.
Pulqueria (19 de enero de 399 - 453). Se casó con Marciano.
Arcadia (3 de abril de 400 - 444).
Teodosio II (10 de abril de 401 - 28 de julio de 450).
Marina (12 de febrero de 403 - 449).


miércoles, 15 de abril de 2020

WALIA



Walia o Wallia (¿?-418) fue rey de los visigodos entre 415 y 418, adquiriendo reputación de bravo guerrero y gobernante prudente. De la dinastía baltinga, hijo de Atanarico, y hermano de Ataúlfo (según Baronio, era hijo,​ pero se sabe que todos los hijos de Ataúlfo eran jóvenes y todos fueron asesinados por Sigerico), fue elegido al trono tras los asesinatos de éste y de su sucesor Sigerico.

 

Tras el asesinato de Ataúlfo en 415 se generó una lucha por el trono entre Sigerico y Walia. En un principio accedió al poder Sigerico, quien en sus siete días de gobierno dio pruebas inequívocas de sus intenciones: mandó matar a los seis hijos de Ataúlfo, para evitar futuros descendientes, y atacó sin piedad a Gala Placidia, viuda de Ataúlfo. Esta situación causó un gran malestar entre los partidarios de Walia, quienes asesinaron a Sigerico el séptimo día de su reinado.

 

Intentó establecerse en el norte de África pero una tempestad dio al traste con sus expectativas, y falto de víveres firmó la paz con el emperador romano Honorio y un tratado (foedus) con el que Walia se comprometía a entregar a Gala Placidia (hermana de Honorio raptada por Alarico I y que había sido esposa de Ataúlfo) y a expulsar de la península ibérica a los pueblos bárbaros que habían penetrado en el año 409.


Por su parte, el emperador Honorio entregaría 600 000 modios de trigo a los visigodos. En poco más de dos años los visigodos aniquilan a los vándalos asdingos que estaban asentados en la Bética y prácticamente a todos los alanos de la Lusitania.

 

De los cuatro pueblos bárbaros (vándalos asdingos, vándalos silingos, suevos y alanos) que se asentaron en la Península sólo quedaban dos, pero cuando parecía que también serían aplastados por Walia, Honorio decidió cambiar su plan y entregó a los visigodos la Aquitania para que se estableciesen allí. Fijó entonces la capital del reino visigodo en Tolosa (la actual ciudad de Toulouse, en Francia).


Se casó con una hija de Ricomero, rey de los Francos, y de su mujer Ascyla. Su hija se casó con Requila, rey de los suevos, y junto a él fue madre de Ricimero.


Le sucedió Teodorico I, yerno de Alarico I.


viernes, 10 de abril de 2020

CLAUDIANO DESCRIBE LAS ACLAMACIONES DEL PUEBLO AL EMPERADOR HONORIO



¡Oh, qué misterioso poder infunde al pueblo la presencia del genio del Imperio!. ¡A qué gran dignidad
corresponde alternativamente en su turno tu majestad, cuando la púrpura imperial devuelve los saludos al pueblo reunido en las gradas del circo, cuando resuena, elevado al cielo con el apoyo del cóncavo recinto, el estrépito de la plebe tras haber sido saludada y el eco repite al unísono por todas las siete colinas el nombre de Augusto!.





domingo, 22 de marzo de 2020

PROCOPIO DE CESÁREA RELATA LA INCAPACIDAD DEL EMPERADOR HONORIO



Se cuenta que entonces en Rávena uno de sus eunucos, evidentemente un cuidador de aves, le comunicó al emperador Honorio que Roma había perecido. Y éste, a voz en grito, exclamó: «¡Y, sin embargo, hace un momento que ha comido de mi mano!». El caso es que él tenía un gallo de gran tamaño cuyo nombre era Roma. El eunuco, comprendiendo el significado de sus palabras, le aclaró que era la ciudad de Roma la que había perecido a manos de Alarico, y el emperador, sintiéndose aliviado, le atajó diciendo: «Pero yo, amigo mío, pensaba que era mi gallo Roma el que había muerto». A tal grado de estupidez, según dicen, había llegado este emperador.




domingo, 2 de febrero de 2020

RADAGAISO


 

Radagaisoa (¿?-Fiésole, 23 de agosto de 406) fue un jefe godo pagano que en el año 406 dirigió una invasión contra el Imperio romano de Occidente. Su ejército, que constaba de unos 20 000 guerreros, consiguió cruzar los Alpes y sitiar Florencia, pero tras la llegada de las tropas romanas dirigidas por Estilicón fue derrotado y Radagaiso ejecutado al intentar huir.
 
El ataque de Radagaiso fue una de las importantes incursiones que tuvo que afrontar el Imperio romano a principios del siglo v cuya manifestación más importante fue el saqueo de Roma por Alarico en 410, después del periodo de relativa tranquilidad que siguió al cruce del Danubio por tribus godas el año 376 y la batalla de Adrianópolis del año 378. Pocos meses después, el 31 de diciembre de 406, un ejército combinado de alanos, suevos y vándalos cruzó el Rin hacia el interior de la Galia.
 
Según afirma la Chronica Gallica del año 452, el ejército de Radagaiso estaba dividido en tres unidades independientes, dirigida cada una por su propio jefe. La breve noticia ha provocado diferentes interpretaciones y así, siguiendo alguna de las conjeturas propuestas, habrían estado aliados con el jefe godo un grupo de vándalos y alanos que se habían enfrentado a los romanos en Recia en 401. Después de la derrota, se habrían reagrupado de nuevo en el norte y serían los mismos que cruzaron el Rin a finales de ese año.
 
Posteriormente, en 408 Uldino, un caudillo huno hasta entonces fiel a Roma, se alió con los esciros, atravesó el Danubio y conquisto el campamento de Marte. También los burgundios se estaban desplazando y, desde sus asentamientos al otro lado de la frontera, empezaron a penetrar en zonas pertenecientes a la provincia romana de Germania Inferior. Es una cuestión controvertida si el conjunto de este movimiento de pueblos estuvo provocado de nuevo por los hunos que, según esta teoría, estarían desplazando la base de sus operaciones, situada probablemente en las estepas del Volga todavía a finales del siglo IV, más hacia el oeste.
 
Todas las fuentes antiguas coinciden en que Radagaiso, al que a veces tratan de «rey de los godos», comandaba un contingente godo con la única excepción de Zósimo, que lo describe como una mezcla de celtas y germanos, aunque probablemente confunde el episodio con la invasión de la Galia por el ejército de alanos, suevos y vándalos. Algunos investigadores modernos han propuesto una identificación más precisa de Radagaiso como ostrogodo o greutungo. Un indicio lo podría proporcionar el hecho de que Orosio afirme que sus seguidores eran paganos, cuando los godos occidentales, los visigodos ya se habían convertido al cristianismo, aunque el argumento no es concluyente porque la conversión de estos últimos no fue total, especialmente en el caso de aquellos que permanecieron al norte del Danubio.
 
El grupo de Radagaiso lo componían no solo combatientes sino que era seguido por toda una población que incluía a mujeres y a niños. Focio, en su Biblioteca y siguiendo a Olimpiodoro (frag. 9) dice que lo acompañaban unos doce mil nobles, Agustín cifra el número de sus seguidores en más de cien mil (La ciudad de Dios, 5.23), según Orosio eran doscientos mil (Hist. Pag., 7.33.4) y Zósimo llega hasta los cuatrocientos mil (Nueva historia, 5.26), aunque ninguna de estas cifras parece creíble. Si se tiene en cuenta que tras la derrota se incorporaron al ejército romano doce mil de sus soldados además de un número considerable que fueron vendidos como esclavos, según las proporciones habituales de no combatientes para este tipo contingentes el ejército godo debía estar compuesto de más de veinte mil hombres para una población total de unas cien mil personas.
 
 Radagaisio inició su marcha en 405, partiendo probablemente de algún punto de la llanura húngara y atravesó, según sugieren los hallazgos numismáticos, el área comprendida entre el este del Nórico y Panonia Superior para después cruzar los Alpes precedido de un gran número de refugiados que huían ante el avance de sus tropas. Los godos entraron en Italia a través de la ruta de Aquilea y, una vez llegados al valle del Po, encontraron escasa oposición y pudieron moverse y abastecerse por el norte durante quizás más de medio año hasta que finalmente Radagaisio avanzó hasta Florencia, ciudad a la que puso sitio y estaba a punto de rendir en el momento de la llegada del ejército romano.
 
 Ante la grave amenaza que representaba Radagaiso, Estilicón, general romano de origen parcialmente vándalo que era en aquellos momentos el gobernante de facto del Imperio romano de Occidente, se vio obligado a reunir un gran ejército y, en abril de 406, un decreto del emperador Honorio llamaba al reclutamiento de voluntarios al tiempo que se concentraban en Ticinum (Pavía) treinta regimientos (numerari), con un total aproximado de quince mil hombres,6 reforzados por los godos y las unidades auxiliares alanas comandadas por Saro, además de las de los hunos de su entonces aliado Uldino
Aunque el tiempo que tardó Estilicón en formar su ejército sea probablemente la explicación del largo periodo en que Radagaiso tuvo libertad de acción, su llegada cambió rápidamente la situación y los godos tuvieron que levantar el sitio y retirarse a los montes en torno a Fiesole, donde se vieron a su vez bloqueados. El relato de Olimpiodoro parece también sugerir, si es que no se trató de su reclutamiento posterior, que Estilicón consiguió persuadir a algunos jefes godos para que cambiasen de bando. Finalmente Radagaiso trató de escapar,pero tras su captura fue ejecutado el 23 de agosto de 406.
 
Entre los seguidores supervivientes de Radagaiso, unos doce mil de sus guerreros acabaron incorporándose al ejército romano mientras que el resto fueron vendidos como esclavos en un número tal que el mercado se vio desbordado, hasta tal punto que el precio de cada uno bajó hasta los dos sueldos de oro, el nivel del peor ganado.
 
Esos soldados godos tuvieron un papel muy importante en los acontecimientos subsiguientes, ya que fueron principalmente ellos los que se rebelaron en Ticinum contra Honorio el 13 de agosto de 408, cuando el emperador pretendió enviarlos a luchar contra el usurpador Constantino III, motín que terminó precipitando la ejecución del mismo Estilicón el 22 de agosto. A su vez, la caída de Estilicón trajo consigo el comienzo de una política fuertemente antigoda, promocionada por el principal instigador de su caída, Olimpio. Se organizaron matanzas de los soldados godos previamente incorporados y sus familias fueron asesinadas en masa, lo que tuvo como consecuencia que los restantes se unieran al bando de Alarico, al igual que lo hicieron gran número de esclavos, muchos probablemente también provenientes del contingente de Radagaiso, cuando en 409 el rey godo estaba acampado en las proximidades de Roma. Los godos de Alarico que asaltaron Roma el año 410, y que terminaron transformándose en el pueblo conocido como visigodos, fueron realmente el resultado de una amalgama que unió a los tervingios y greutungos que cruzaron el Danubio el año 376 con los seguidores de Radagaiso llegados a Italia en 405-406.

 
Una importante fuente de la Antigüedad para el conocimiento de la historia de Radagaiso y de la crisis que condujo al saqueo de Roma del año 410 es Olimpiodoro de Tebas, un historiador y diplomático nacido en Egipto que escribió una obra que cubría el periodo entre los años 407 y 425. Aunque el libro de Olimpiodoro se ha perdido, se conserva un extracto gracias al resumen que de él hizo el erudito bizantino Focio en su Biblioteca. Gracias a su labor como embajador Olimpiodoro realizó múltiples viajes, entre ellos una misión ante los hunos como enviado de Constantinopla en los años 412 y 413, y estaba particularmente bien informado.
Otros dos historiadores se ocuparon de este periodo y ambos se basaron en parte en Olimpiodoro, aunque de forma no del todo rigurosa y malinterpretaron algunos de sus datos: Sozomeno en el siglo V y Zósimo en el siglo VI. Se encuentran también datos sobre Radagaiso en otras obras casi contemporáneas como Historias contra los paganos, de Paulo Orosio, en La ciudad de Dios de Agustín de Hipona, y en los anales algo más tardíos de la Chronica Gallica del año 452.


martes, 21 de enero de 2020

FOCIO RELATA LA UNIÓN DE GALA PLACIDIA CON CONSTANCIO III

EMPERADOR HONORIO

Al llegar la fecha en que Honorio celebraba su undécimo consulado y Constancio el segundo (417 d. C.), ambos festejaron con gran pompa el matrimonio de Placidia. Los frecuentes rechazos de Placidia, habían hecho que Constancio se enfadara con los sirvientes. Al final, el emperador Honorio, su hermano, el mismo día en que tomaba posesión de su consulado (el 1 de enero), la tomo de la mano y, a pesar de sus protestas, la entrego a Constancio, con lo que el matrimonio quedo solemnizado de la forma mas deslumbrante.


EMPERADOR CONSTANCIO III

GALA PLACIDIA